Periodismo desde el centro del mundo

LOS PRESIDENTES LULA (BRASIL) Y GUSTAVO PETRO (COLOMBIA) EN LA REUNIÓN TÉCNICO-CIENTÍFICA PREVIA A LA CUMBRE AMAZÓNICA, EN LA CIUDAD DE LETICIA. Foto: Andrea Puentes/presidencia de Colombia

Querida Comunidad:

Del 4 al 9 de este mes de agosto, Belém ensaya ser la capital más importante del norte de Brasil al recibir, primero, a la sociedad civil para los Diálogos Amazónicos y luego a los presidentes de los países que albergan la selva tropical más grande del planeta en la Cumbre del Amazonas. El objetivo es debatir el desarrollo de la región en un momento en que la selva se acerca al punto de no retorno, lo que significa que, debilitado por la deforestación y la degradación, pierde su capacidad de regular el clima. El problema es que en la sala hay un chivo gigante o, para ser más fieles a los habitantes no humanos del bioma, un tapir, una criatura muy inteligente, a pesar de la mala fama que le dan los que no lo conocen bien. Este tapir se llama petróleo.

Gustavo Petro, el presidente de Colombia, ha propuesto prohibir cualquier nuevo contrato de explotación de petróleo en la Amazonia. Luiz Inácio Lula da Silva, al frente del país que es el mayor productor de petróleo de la región, se hizo el desentendido. Todo apunta a que los demás presidentes presentes –no vendrán todos– estarán más cerca de Lula que de Petro. Con diversos problemas que enfrentar y miembros de una generación para la que el petróleo se vendió como salvación, los presidentes parecen moverse tanto por razones económicas inmediatas como por una subjetividad moldeada por el arrogante siglo XX, en el que todo lo podía resolver el hombre. El colombiano Petro puede ser la excepción.

Por más que Lula tenga un fuerte discurso internacional en defensa de la selva, su gobierno aisló a Marina Silva, ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático, en el tema de la explotación petrolera en la cuenca de la desembocadura del Amazonas, y poco protestó cuando el Congreso ‘deforestó’ parte de su ministerio. A pesar de que el Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama) le haya negado a Petrobras la licencia para perforar en la costa de Amapá, la guerra interna continúa, encabezada por el Ministerio de Minas y Energía. Pero es gracias a los esfuerzos de la pauta del Medio Ambiente y de los servicios ambientales prestados por los pueblos indígenas y las poblaciones tradicionales que Lula puede decir que la deforestación se redujo un 33,6% en el primer semestre de este año, en comparación con el mismo período del año pasado, cuando el extremista de derecha Jair Bolsonaro (del Partido Liberal) todavía gobernaba Brasil.

Los hechos demuestran que Lula, presidente del país que alberga el 60% de la selva amazónica, baraja las mejores cartas para ser el gran protagonista internacional en un momento en el que el colapso climático y la extinción masiva de especies están en el centro de la agenda global por una cuestión de máxima prioridad: la supervivencia en la casa-planeta. Sin embargo, Lula, que todavía cultiva la convicción de que ser un buen presidente significa garantizar que todos tengan un auto en el garaje, una parrillada y una cerveza en la mesa, se está equilibrando con dificultades en este nuevo rol que le exige un planeta acosado por los eventos extremos de una crisis climática producida precisamente por el uso de combustibles fósiles como el petróleo, el carbón y el gas. El presidente que hasta ahora sobresalió en la zona con un fuerte discurso en defensa de las nuevas generaciones es Petro, pero también está bajo una fuerte presión interna y no hay ninguna garantía de que no pueda dar un paso atrás. Va a ser muy interesante seguir lo que sucederá –o lo que no– en esta cumbre que se realizará después del julio más caluroso de los últimos 120 mil años.

Sabemos que estos son temas difíciles, pero que formen parte de este debate no es una opción. A menos que estés en el equipo de las personas que prefieren ver la destrucción de la casa-planeta sin hacer nada para detenerla. En este sentido, el mejor ejemplo viene de la sociedad civil de Ecuador, que luchó –mucho– para conseguir un plebiscito para decidir sobre la explotación petrolera en la Amazonia. El 20 de agosto los ecuatorianos toman su decisión a través del voto, al mismo tiempo que votan para elegir al próximo presidente. El tema es uno de los muchos que estarán en debate en el encuentro Diálogos Amazónicos, que empieza este 4 de agosto, en el que la sociedad organizada de los distintos países amazónicos tendrá un rol protagónico. Todo indica que será una discusión riquísima.

SUMAÚMA estará presente. Sigan –en nuestros tres idiomas– el transcurso cotidiano de los Diálogos Amazónicos y de la Cumbre Amazónica a través de nuestras redes sociales y nuestra plataforma.

En esta newsletter ya podrán entender lo que está en juego a través de dos reportajes de profundidad para que nuestros lectores puedan participar con la mejor información en este debate que afecta directamente sus vidas. El primero es de nuestra reportera especial Claudia Antunes, quien muestra que a pesar de la necesidad de reducir los combustibles fósiles para darles una oportunidad de vida con calidad a los niños que ya nacieron, todo demuestra que la explotación petrolera tiende a crecer en la Amazonia brasileña. En el otro reportaje, Priscila Pacheco, del Observatorio del Clima, explica los diversos proyectos de exploración de combustibles fósiles en curso en países latinoamericanos, en la contramano de los objetivos del Acuerdo de París. Pero a su vez, nos cuenta que, por lo menos, existe la resistencia de la sociedad organizada en Ecuador.

Belém, la capital del deforestado y violento estado de Pará, está en el centro de los reflectores en este período, para satisfacción del gobernador Helder Barbalho (MDB), quien intenta venderse como un “gobernador verde”, a pesar de las enormes contradicciones de su estado. La reportera Brenda Taketa muestra en esta edición qué ciudad es esta que ahora alberga la Cumbre de la Amazonia y en 2025 será la sede de la Cumbre del Clima, la COP-30, el más importante evento climático global.

Durante la marea baja, barcos de diversos estados del país echan anclas en los fondos del mercado Ver-o-Peso en Belém do Pará. Foto: Alessandro Falco/Sumaúma

Como muestra –y prueba– la periodista, hará falta mucho trabajo para hacer de Belém una capital sostenible y sobre todo para garantizar el acceso a los más afectados por el calentamiento global, hasta ahora en gran medida excluidos del debate que determinará su vida. Vale la pena llamar la atención sobre el hecho de que, como sucedió en otras COP, son los grandes villanos quienes financian las obras de preparación del evento. En el caso de Belém, sobresale la transnacional minera Vale, responsable de los dos mayores desastres socioambientales de la historia de Brasil, la ruptura de los diques de Mariana y Brumadinho. ¿Hasta dónde puede llegar el cinismo? Hay que leer el reportaje de Brenda para descubrirlo.

Y hay mucho más en esta edición. Todo cuidadosamente averiguado, chequeado, revisado y traducido para que nuestro lector activo tenga las mejores condiciones para lanzarse a los debates de nuestro tiempo. No dejen de ver el corto de animación realizado por los guardianes de Vuelta Grande del Xingú y por cineastas. Y acompañen cada jueves los nuevos episodios del mono Guariba, la historieta que nos cuenta sobre la selva desde una perspectiva no humana. Para niños, para adultos, para quienes aman la naturaleza y quieren conocerla mejor a través de la experiencia del arte. Guariba es la prueba de que la ternura es posible incluso en los momentos más brutos.

Seguiremos contándoles, con el mejor periodismo, lo que hay que saber para salvar nuestra casa-planeta y también para que podamos ser personas que están a la altura de la emergencia que vivimos y de la responsabilidad para con las nuevas generaciones.

Eliane Brum
Sembradora de selvas de letras


Revisión ortográfica (portugués): Elvira Gago

Traducción al español: Julieta Sueldo Boedo

Traducción al inglés: Mark Murray
Edición de fotografía: Mariana Greif
Montaje de página: Viviane Zandonadi y Érica Saboya

ESCENA DE LA ANIMACIÓN HIDROGRAMA DAS PIRACEMAS, REALIZADA POR LA PRODUCTORA CAMA LEÃO EN COLABORACIÓN CON HABITANTES Y PROFESIONALES DE LA VUELTA GRANDE DEL RÍO XINGU

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